Mi abuelito tenía un método criticado pero muy efectivo para relacionar a toda la parentela, dicho método -supongo- fue el resultado de tener muchas familias y poco dinero. La ejecución es simple: los regalos que recibía de unos, los daba a otros. Con este intercambio nos vinculó a todos involuntariamente; además que nadie salía de su casa con las manos vacías.
Por supuesto el método tenía inconvenientes, injusticias y complicaciones principalmente cuando se trataba de obsequios para damas, ya que mi abuelita era la afectada; aunque tras la denuncia oportuna, más de una vez no quedó otra opción a nietas, hijas o vecinas, que devolver aretes, perfumes, etcétera. Otro inconveniente -tipo administrativo- era el clásico de regresar el regalo al mismo hijo... los más reaccionarios pues reaccionaban mal; otros especulaban -en broma- sobre el destino de anteriores obsequios; y los menos, nomás sonreían y le daban las gracias.
Pero el método en sí, era (es) inmejorable en flexibilidad y economía (como nieto): un regalo podía ir y regresar varias veces hasta que el abuelo se daba cuenta y se lo quedaba definitivamente. O sucedía que te llamaba a solas y decía "Estos calcetines me los dio tu tío R, pero no me gustan. Ten" y de esta forma el regalo ya era oficialmente tuyo.
En fin, la idea era compartir algo. Y como en esta semana recibimos al buzón el primer número de la revista Mexicano Austral, editada por Mario Nandayapa, y otros en la red comparten libros que escribieron o encontraron... se nos ocurrió que era buena idea recordar al abuelito. Va pues.
Por supuesto el método tenía inconvenientes, injusticias y complicaciones principalmente cuando se trataba de obsequios para damas, ya que mi abuelita era la afectada; aunque tras la denuncia oportuna, más de una vez no quedó otra opción a nietas, hijas o vecinas, que devolver aretes, perfumes, etcétera. Otro inconveniente -tipo administrativo- era el clásico de regresar el regalo al mismo hijo... los más reaccionarios pues reaccionaban mal; otros especulaban -en broma- sobre el destino de anteriores obsequios; y los menos, nomás sonreían y le daban las gracias.
Pero el método en sí, era (es) inmejorable en flexibilidad y economía (como nieto): un regalo podía ir y regresar varias veces hasta que el abuelo se daba cuenta y se lo quedaba definitivamente. O sucedía que te llamaba a solas y decía "Estos calcetines me los dio tu tío R, pero no me gustan. Ten" y de esta forma el regalo ya era oficialmente tuyo.
En fin, la idea era compartir algo. Y como en esta semana recibimos al buzón el primer número de la revista Mexicano Austral, editada por Mario Nandayapa, y otros en la red comparten libros que escribieron o encontraron... se nos ocurrió que era buena idea recordar al abuelito. Va pues.
"Mexicano Austral"
Publicación de la Asociación de Mexicanos en Chile

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"Las Matemáticas no dan más que problemas"

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"Periodismo 2.0"
Mark Briggs

Todas las ediciones, publicadas en formato PDF, pueden descargarse gratuitamente en su integridad. La versión en español ha sido traducida por el periodista colombiano Guillermo Franco."
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2 comentarios:
Gracias por la reseña. Espero que si descargáis el libro lo disfrutéis.
Saludos lúdicos.
no, pues al contrario, gracias por el libro y por el "espejo lúdico" que siempre está bueno.
salud, Juan Luis
pd. ya empezamos con el "menú picante"!!!!
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