Advertencia
lunes, 28 de septiembre de 2009
Anécdota
múltiple y dulcísima,
aguantadora de todos los clavos,
hacedora de todas las llaves
para abrir las compuertas de perdonarlo todo,
sonrisa de pan,
ojos de hermanita huérfana,
lloradora sin freno,
mamá,
mi fórmula secreta,
mi era espacial,
niñita bajo las arrugas,
me parió frente a todos, a palos.
Mi abuelo hizo un ademán, pero mi madre
trazó una raya en el suelo.
Sofía Bojórquez García,
supo entonces su burla,
le taparon la boca
y fui mi huérfano, mi bastardo, el hijo de limosna
en un pueblo lleno de saliva.
Ahora
que he vuelto a las maternales calzaduras,
a la raída veste genitriz, al cardo,
al terrenal salobre y la sandía,
se me ruedan las lágrimas,
y como antaño
soy el joven señero
de la pasión desapacible.
¡Madre!
¡Ternura de mi madre!
¡Patria mía pequeña!
(Y en la solana, tan irremediable,
tan dulcemente humana,
tan mortal y tan luz sobre la tierra
abierta a la luz, en luz desengañada,
la levísima sobra de Sofía, mi madre,
ha ocupado su sitio).
viernes, 4 de julio de 2008
Leopoldo María Panero, o la locura como lucidez
Los libros caían sobre mi máscara (y donde había un rictus de viejo moribundo), y las palabras me azotaban y un remolino de gente gritaba contra los libros, así que los eché todos a la hoguera para que el fuego deshiciera las palabras...Y salió un humo azul diciendo adiós a los libros y a mi mano que escribe: "Rumpete libros, ne rumpant anima vestra": que ardan, pues, los libros en los jardines y en los albañales y que se quemen mis versos sin salir de mis labios: el único emperador es el emperador del helado, con su sonrisa tosca, que imita a la naturaleza y su olor a queso podrido y vinagre. Sus labios no hablan y ante esa mudez de asombro, caigo estático de rodillas, ante el cadáver de la poesía.
domingo, 25 de mayo de 2008
Talisma Nasreen recibe el premio Simone de Beauvoir
La novelista Talisma Nasreen está en París por el lanzamiento de su nuevo libro, “En mi prisión” (Ed. Phillipe Rey. 2008). Su trigésima segunda obra reúne textos desgarradores escritos en su "jaula de oro” en India. El próximo miércoles recibirá en manos de Rama Yade el premio Simone de Beauvoir.
Poeta, novelista, ensayista, Talisma Nasreen se ha consagrado por sus escritos que denuncian la condición de las mujeres en su país, Bangladesh. Descendiente de una familia acomodada y culta, comenzó a escribir desde la temprana edad de los 15 años, mientras, de manera paralela, se adentraba en el dominio de las ciencias. Hizo estudios de medicina con especialidad en ginecología y ha trabajado en ese campo en un hospital público de Bangladesh. Tanto en sus poemas como en sus novelas, no se ha contentado con denunciar los males que sufren las mujeres en su país natal; también ha sido vocera de las más íntimas aspiraciones de las mujeres, a las cuáles el sistema patriarcal no les reconoce ni el derecho al deseo ni la libertad de disponer ellas mismas sus propios cuerpos. “Yo escribo sobre la necesidad que tienen las mujeres de comprender el por qué son oprimidas y el por qué deberían luchar contra esa opresión” declara. “Durante siglos, las mujeres han aprendido que son las esclavas de los hombres, se ha supuesto que no deben ni pueden protestar contra el sistema patriarcal, que deben guardar silencio sobre aquéllos que abusan de ellas. De modo que ha sido difícil para las mujeres aceptar la idea de que son, de hecho, seres humanos, y que tienen la libertad para vivir como tales de manera independiente y equitativa.”
Siendo médica ginecóloga, Nasreen ha visto de cerca el sufrimiento de las mujeres causado por la imposibilidad de tomar decisiones concernientes a sus cuerpos y a su sexualidad. La novelista ha hecho esto materia de su obra singular y subversiva, contando el drama de las esposas que luchan contra sus maridos a los cuáles rehúsan obedecer, el sufrimiento de las mujeres contaminadas por sus esposos sifílicos o con otras enfermedades. Nasreen ha denunciado estas situaciones dramáticas sobre todo en sus ensayos y en artículos de periódicos progresistas donde ha hecho su reputación como escritora militante y comprometida.
Desde entonces, Talisma ha compartido su vida en Estocolmo, Berlin y los Estados Unidos (donde vive su hermana), antes de establecerse en el 2005 en Calcuta (capital de
martes, 20 de mayo de 2008
El fin de la literatura latinoamericana
Como tal, la literatura latinoamericana no existía antes del siglo XX, en que se consagró la creencia colectiva de que escribir novela, ensayo o poesía era parte de un proyecto de Nuevo Mundo. “Los Nuestros”. Esa voluntad apareció con el fortalecimiento de las literaturas nacionales, el indigenismo y los idearios revolucionarios. No sólo hablo de la novela de la tierra sino sobre todo de la poesía a partir de Huidobro, Neruda y Vallejo.
Aun la filosofía —más “universalista”— se sumó al proyecto. A modo de pregunta. En ese momento se creó la única buena filosofía que tenemos, cuya cima es mexicana. La “literatura latinoamericana” o “hispanoamericana” se concibió como parte de un plan bolivariano. Borges, europeizado, por cierto, terminó descreyendo de él. Empero, se convirtió en su nacional-cosmopolitismo.
La idea terminó de cobrar forma en los sesenta y setenta.
El boom creyó en esa utopía. Fue su portavoz.
Las generaciones posteriores desearon repetir el hit comercial del boom pero no su discurso político. Ese fue el principio del fin. La literatura latinoamericana murió por el “mercado”. Las ideas bolivarianas fueron confundidas con sus últimos portavoces y al canonizarse, éstas también se oficializaron, desprestigiándose entre parricidas y novísimos.
Con los ochenta, la escritura en el continente se desizquierdó cada vez más y, paradójicamente, el influjo de la mentalidad española (que acogió editorialmente el proyecto) fue esparciéndose.
En los noventa, la globalización hizo que las ideas americanistas de nuestros escritores pasaran a ser momias egipcias.
¡Incluso Vargas Llosa se volvió español!
Pronto terminará la década bebé de este árido siglo, y la voluntad de escribir en relación con la historia geopolítica del continente fue prácticamente abandonada.
Los neoescritores, desde Gringoméxico hasta el deshielo patagónico, desean ser parte de la literatura transnacional. En México, incluso, no ha faltado quien ha sugerido que ¡volvamos a la literatura española! Abandonar la mente liberal y “revalorar” lo conservador. ¡Viva lo presorjuánico! “¡Joder! ¿Por qué no tuvimos franquismo?”
Los post-boom se relajaron; creció el autocolonialismo. Vuelta a la tercermunditis: calentura de integrarnos al “primer mundo”.
Si esta tendencia sigue, en dos décadas la Gran Novela Española del siglo XXI será escrita en América. Y la mejor anglonovela será firmada por un latino.
La literatura latinoamericana se acabó. La única pertenencia a la que se aspira es la pertenencia al mercado. La creación telúrica, el pensamiento crítico y las fuerzas psíquicas de nuestros escritores se han secado.
_____________
*Heriberto Yépez, nació y vive en Tijuana (México 1974). Es profesor de filosofía en la Universidad Autónoma de Baja California. Ha colaborado en revistas latinoamericanas y estadounidenses en los últimos años, y escrito un montón de libros.
martes, 29 de abril de 2008
Por una autocrítica literaria
¡Ningún niño quiere ser crítico! La crítica es decisión tardía. Una renuncia.
Muchas veces fue la mejor decisión que pudo tomarse.
No perdamos de vista: el miedo es el núcleo de la crítica.
Esa claudicación lleva al crítico a reelegir a los grandes creadores —aquellos que lograron lo que él quiso— y acusar a sus coetáneos que se aventuraron a continuar lo que él abandonó, para sentirme más seguro, cobijado en el arte de comentar objetos externos.
Pero ésta es (apenas) la tercera parte de por qué existe la crítica.
Otra tercera parte se debe a que los creadores dejaron de autopercibir. Mientras el crítico no puede crear, el escritor común no consigue ver sus propios aciertos y errores. Necesita la crítica externa: anteojos perdidos, visión suplementaria.
Los críticos literarios surgen cuando los literatos ya no son autocríticos.
Uno dice entenderlo todo. Otro crea, ¡pero no entiende cómo! Mitad y mitad de una desmedrada figura.
Los críticos han renunciado a la creación, y el pensamiento que ya no ejercen sobre su creación la dirigen excesivamente a otros. Exigen narrar, poetizar o pensar lo que ¡en realidad debieran intentar ellos!
Los críticos se proyectan. Pero lejos están de comprenderlo: su mirada está volcada fuera de sí mismos. La crítica es acedia.
Y a los escritores ni siquiera se les ocurre que el siguiente paso de su oficio es desarrollar una autocrítica literaria.
No sólo nuevas preceptivas o psicopoéticas sino una disciplina que fuera y dentro del texto creativo exploren qué es escribir.
La autocrítica literaria será parte de alguna venidera vanguardia.
Ahora, sólo un neologismo, es decir, una antipatía.
Pero no tengo ninguna duda: la autocrítica literaria será la siguiente revolución de la escritura.
Y la tercera responsable de la existencia de la crítica son los lectores. A ellos es a quienes realmente dirijo esta locura.
Detestables lectores: los escritores son pensadores que han perdido visión. Los críticos, pensadores sin total poder creativo. Y ustedes ¡pasivos consumidores de este par de engendros!
Unan estas dos mitades. Formen, por fin, un escritor íntegro.
Así la crítica literaria no ejercerá más su autoritarismo y la creación en sí misma será autocrítica. Y para que esto ocurra se necesita que desaparezcan ustedes, los lectores.
Y comience la labor para construir a los creadores completos del porvenir.
jueves, 24 de abril de 2008
vive sin libros - Eduardo Huchín
¿Puede a estas alturas alguien creer que leer es bueno? Supone cambios drásticos en el humor, tiempo desperdiciado sin trabajar, experiencia de desdoblamiento, latidos del corazón elevados, insomnio, gastos superfluos, menos espacio en la casa. En fin que se trata de un vicio al que es difícil de mantener y que produce maridos que llegan a casa borrachos de Moby Dick o Vargas Llosa y se vuelven entes insoportables, dicen sus pobres esposas, e individuos violentos capaces de hablar del capitán Ahab por hora y media mientras la mujer les dice, en el rincón y hecha un mar de lágrimas: “¡Ismael, por favor, ya no más!”
parejaCon tristeza puede verse a jóvenes evadir la realidad mientras leen un libro tras otro y luego caminar por las aceras a altas velocidades, embriagados de Cortázar y vomitando conejos en las esquinas. ¡Pobres muchachos los nuestros, terrible época en que les ha tocado vivir donde se publica un libro cada medio minuto y donde es posible bajar novelas por internet, invento del demonio que ha puesto ésa y otras depravaciones al alcance de cualquiera!
Lamentable cáncer la literatura. Preparatorianos talentosos, futuros ingenieros en sistemas, posibles administradores de empresas, que un día descubren el espejismo de los libros y deciden estudiar Letras o volverse poetas. Con los años, los observo mendigando en las redacciones de los periódicos: “Me da una errata que corregir, por el amor de Dios”.
De los libros no se salvan ni siquiera los ricos. Bibliotecas enormes en casas sirven de escenario para que bibliómanos cuarentones lleven a sus invitados a probar ediciones reposadas (“¡Ah, un Nabokov de 1955!”, “Qué delicia, esta primera edición de Cien años de soledad!”), como si el sabor fuera diferente sólo por la fecha de publicación. ¡Ilusos! Han creado una cultura de la esquisitez (“Un Borges siempre combinará mejor con un Bioy, nunca se te ocurra leerlo al alimón con Roberto Artl, porque caramba no es de gente decente”), sin darse cuenta que sólo lo hacen por la embriaguez, por experimentar ese vértigo de las palabras agolpándose unas tras otras, por los personajes entrañables, por las frases perfectas.
He visto a la mejores mentes de mi generación desechas por los libros inútiles, por una poesía que no sirve para nada, malgastadas en ensayos que no dan puntos para el currículo. Y es que el problema, hemos de reconocerlo, no es el consumo en sí sino la inmoderación. Los médicos siempre han recomendado una bibliografía saludable para la vida: un poco de queso robado y búhos que no ululan, el manual del IETU o Soy mujer, soy invencible y ¡estoy exhausta! Pero los viciosos no saben contenerse, no saben seguir regímenes. Una mañana despiertan con antojo de Pérez Reverte, a la mañana siguiente han dejado todo por los guiones de Woody Allen. Saltan de un género a otro, cruzan siglos enteros y países en apenas una semana, sin detenerse en la pírámide alimenticia que nos recomienda: abténgase de la ciencia ficción, eleve su contenido de columnas políticas. Los viciosos nunca cuentan el número de páginas que consumen para decir: “Ya basta, ha sido suficiente”. Después de atragantarse 6 aventuras de Wooster y Jeeves, sienten culpa y la única forma de quitarse ese sentimiento, ¡vaya condena!, es seguir leyendo.
bibliotecaLa literatura deja marcas, qué duda cabe. Abdómenes prominentes, traseros planos, una vista gastada por las páginas. ¿Qué le estamos haciendo a nuestro cuerpo?, y peor áun, ¿por qué dañamos nuestra mente con esa información innecesaria? Millones de personas han demostrado que se puede vivir sin Pessoa o sin Octavio Paz, que se es feliz sin una página siquiera del Quijote. Pero los consumidores de libros son seres derrotados, distraídos, perdidos. La literatura crea individuos incapaces de saber dónde están las llaves del carro, pero prestos a citar a Umberto Eco, cada que un acompañante dice por casualidad la palabra “monasterio”.
Cuidemos a nuestros adolescentes. Videos clandestinos en Youtube han dado cuenta de alumnos grabados mientras leían Un mundo feliz. Ha sido un escándalo mayúsculo, sobre todo cuando uno de los estudiantes, sin dejar de reírse como un tonto, habló de la euforia que le provocaba Ibargüengoitia. Ha sido uno de los casos más bochornosos que me ha tocado presenciar. El director del plantel tuvo que salir a desmentirlo todo, a fin de que ningún padre de familia creyera que ahí -en un instituto tecnológico- se estaba propiciando el consumo de novelas.
Pero el asunto no puede acabar ahí, en una mera anécdota. Se sabe de jóvenes que llevan a la escuela libros QUE NO pertenecen a ninguna asignatura y que a escondidas ojean durante los recreos, mientras sus compañeros –sin duda, los más sanos y quienes a fin de cuentas sacarán adelante a este país- practican el deporte o flirtean con las chicas. La Asociación Estatal de Padres de Familia ha pedido a las autoridades aplicar la “Operación Mochila” a fin de decomisar cualquier libro que no haya sido pedido por los profesores. Y se trata de algo que es urgente extender a otros colegios, para cumplir uno de los objetivos centrales de este Gobierno: trabajar para que la literatura no llegue a tus hijos.
Por otra parte, estudios han demostrado que autores que consideramos inofensivos como Stephen King o J. K. Rowling sirven de puerta de entrada a otros novelistas mucho más fuertes y adictivos. Que si como padres descubrimos Harry Potter en el cuarto de los chicos y lo dejamos pasar por alto, somos responsables de que en un futuro, el muchacho termine en las garras paranoicas de Phillip Dick o viajando en las ciudades invisibles de Italo Calvino. No permitamos eso, por favor, señores, vigilemos lo que entra en nuestras casas y que, les aseguro, aunque para sus hijos sea “mero entretenimiento” es algo mucho más peligroso que eso.
Finalmente debemos exigir a nuestras autoridades combatir el tráfico de libros, la compraventa de segunda mano, los préstamos, los robos de las bibliotecas, las adaptaciones cinematográficas, las reseñas elogiosas en los periódicos, incluso hasta los blogs y promover en cambio las presentaciones de poemarios locales, los talleres literarios, las premiaciones de Juegos Florales, las tesis, los simposios y todas esas prácticas que ¡gracias a Dios! nos han ayudado a mantener a raya la adicción de nuestras juventudes a la literatura.
¡Por un México libre de libros!
martes, 22 de abril de 2008
Slam, poesía y perfomance

por Lilian Fernández Hall*
Muchos de los actuales poetas de Suecia han surgido y tienen aún contactos con la llamada “Poesía en Voz Alta”, “Poesía Slam” o “Palabra Hablada”, modalidad poética que ha tenido gran repercusión en los países nórdicos. La Poesía Slam (Poetry Slam) es una forma de presentar poesía que fue iniciada en 1986 por el poeta norteamericano Marc Smith (http://www.slampapi.com/). La idea de Smith, que surgió con la finalidad de entretener a los parroquianos del club de Jazz “The Green Mill” de Chicago, fue la de poner en escena una especie de competición poética, donde los mismos autores realizarían una lectura o recitación de sus textos que sería evaluada, a través de un sistema de puntos, por miembros de un jurado seleccionado al azar entre el público presente durante el evento. Los poetas participantes contaban con tres minutos para leer/recitar sus textos y el premio fue inicialmente una suma de dinero. El término “Poetry Slam” refiere a los torneos Grand Slam deportivos, y la iniciativa de Marc Smith (aficionado al béisbol y el boxeo) surgió para dar un poco de vida a los aburridos recitales tradicionales de poesía, donde muchos autores leían mecánicamente sus textos sin crear ningún tipo de contacto con el público presente. La jerga deportiva no se limitó a la denominación de esta forma de perfomance, sino que se utilizó también para denominar a los jurados (“judges”) y al lapso de tiempo estipulado para transmitir los textos: “rounds” de tres minutos, al igual que los del boxeo.
Esta modalidad de poesía “live” o Poesía Viva fue creciendo y haciéndose cada vez más popular hasta alcanzar un amplio desarrollo en todo el territorio de los Estados Unidos durante los años noventa. 1990 fue justamente el año en que se llevó a cabo el primer campeonato norteamericano de Poesía Hablada. Los certámenes de Poesía Slam presentaban muchas ventajas con respecto a los tradicionales recitales de poesía: por un lado, una revitalización de la tradición oral, donde la comunicación y el contacto directo con el público es fundamental; pero además abría las puertas a muchos jóvenes procedentes del mundo del punk, el hiphop y la música de rock, para los cuales los concursos de Poesía Slam significaron la posibilidad de darse a conocer y de dedicarse a la poesía sin tener necesariamente que canalizar sus textos como letras de canciones. Para muchas personas, jóvenes y no tanto, que soñaban con una perfomance sobre la escena, fueron los Poetry Slam el espacio propicio para desarrollar sus talentos y muchas personas interesadas por la poesía, pero que quizás veían a esta forma de expresión como algo destinado a un público reducido, elitista o demasiado intelectual para su gusto, encontraron en estos eventos un espacio alternativo a los foros académicos. Los lugares físicos donde se desarrollaron los Poetry Slam fueron variados desde un principio: bares, cafeterías, sótanos de iglesias, locales de distinto tipo; y el público participante era inusualmente activo: por medio de aplausos, silbidos, abucheos o vítores, demostraba claramente su dinamismo y su influencia en el desarrollo del espectáculo.....continua...
lunes, 28 de enero de 2008
Ética a Nicómano
Tener el tiempo que yo tengo
para salir a caminar cuando yo quiera,
para leer lo que le venga en gana
a mi gana más íntima y soltera;
interrumpir sin que nadie se asfixie
cualquier obligación etiquetada;
para estar en pleno uso de la soberanía
de ir a pie por las calles,
descubriendo raíces que aparecen
quebrantando las reglas del asfalto.
Cómo me gustaría, de veras,
dedicarme una noche a platicar conmigo,
cada quien con su trago,
discutir, discrepar, desentonarse,
hasta que el pobre espejo
se quedara dormido
con el rostro apoyado sobre el azogue opaco.
Cómo me gustaría que a los dos
nos gustara la misma
y que uno tuviera
que ceder y cediera
por desatarle al otro las dos manos.
Cómo me gustaría
que yo y que yo
fuéramos tan amigos.
Eduardo Casar
Exquisita receta para preparar narco a la parrilla
Hoy que las balas vuelan a pocas cuadras de aquí—escucho las ráfagas— y no podré salir en horas o días, he decidido compartirles una receta regional: cómo preparar narcos.Hoy que las balas vuelan a pocas cuadras de aquí—escucho las ráfagas— y no podré salir en horas o días, he decidido compartirles una receta regional: cómo preparar narcos.
Existir es autoconocerse, construirse. Un niño se autoconoce si sus padres se conocen a sí. Cuando alguien no se conoce: intenta controlar a otros.
El niño educado por padres manipuladores no podrá autoconocerse. Lo joderán. Quedará frustrado. Será un niño invalidado.Al llegar a la adolescencia buscará reconocimiento. Poder. Dinero. Posesiones. Prestigio. Entre más invalidado haya sido más reconocimiento buscará.
Todo ser humano busca la completud. A como dé lugar.
Prestad atención: un ser humano que no pudo realizarse (ser reconocido) dentro del núcleo familiar, origina en su psique un deseo heroico. Quiere “vencer”.
Si las familias reconocieran, no habría “héroes”. El héroe nace del sometimiento.Si la sociedad tiene formas de encauzar el deseo heroico, esos seres incompletos ya fuera de la familia consiguen plena o satisfactoria realización.
Pero si en esa sociedad no hay forma de encaminar el afán heroico: nace la sociedad criminal....
sábado, 8 de diciembre de 2007
tercera llamada ¡tercera! o empezamos sin usted
En primer lugar, el espectáculo que vamos a presentar a ustedes se refiere exclusivamente a una resurrección en el terreno del arte.En este pequeño escenario, en este pequeño foro, estoy hablando ¡exactamente en la línea que divide el cortinaje del teatro!
Esta línea, que puede abrirse hacia un mundo mágico o hacia un mundo elemental.
No comprendo cómo seguimos todavía sosteniendo el realismo, las actitudes realistas, cuando nosotros debemos venir al teatro ¡precisamente a salirnos de la realidad!.
Muchas veces sucede que el espectador se siente maravillado, porque está viendo una escena doméstica que se parece mucho a la escena que acaba de vivir esa misma mañana.
Nosotros, en cambio, quisiéramos resucitar ese aspecto escencialmente lúdico del espectáculo en que el hombre juega a ser hombre, pero no limitándose, de tal manera que vuelva a ser hombre tal como lo es en la vida, porque eso no tiene chiste.
Jugar a ser hombre... no sé si me explico..."
tomado de "Arreola: Metáforas de Plata"
miércoles, 7 de noviembre de 2007
ejercicio dadá no. 27

es este lugar lleno de cosas
la costra que no cae
mi pantalón de mezclilla rasgado
las cuerdas rotas de mi guitarra
el vaivén enervado de las palomas
el hedor a ciudad
son veinte varos en la bolsa
el acorde de mi vida haciendo eco por última vez
la noche tibia
la barda sola
el carnal haciendo buches con petróleo
el vientre excitante de un maniquí
es el refuego
la vecindad
el alboroto
la niña mugrosa
tu voz cayendo desde la ventana
la esquina sin luz
la niña mugrosa
el colectivo que no pasa
el colectivo que pasa a rompemadre
la razzia
el lodo bajo mis tenis
la llovizna que hay en tus ojos
eso con facha de nada
y que no dejamos de buscar
tu forma de mirar al cielo
tu forma de mirar al cielo
el mar
una nube
el amor
domingo, 26 de agosto de 2007
La Era de la Oclografía
Ya sea en los mensajes de texto que aparecen en programas de televisión (“Niurka deja en paz a Bobby”) o en tags, YouTube, Twitter, blogs y toda página web (desde MSN News hasta Amazon.com) que tenga sección de “comentarios”. La oclografía pulula la palabra escrita. Algo inédito en la historia humana, ya que el elitismo de la imprenta oligarquizaba la grafía. Hasta hace poco —y no faltará quien siga afirmándolo no percatando el boom oclográfico electrónico— los best-sellers o la pornografía eran juzgados lo peor de la escritura pública. Es el grafiti que desgraciadamente sí se entiende.
Con el internet nació la Era de la Oclografía. En algunos años la mayoría de las palabras publicadas serán oclográficas. Cada palabra será una pepla más. La regla no escrita del oclógrafo es que no requiere verse como “autor” para publicar. Es la Muerte del Autor suplida por la Génesis del Nickname. Después de ver un discurso de Krishnammurti, alguien escribe en el comentario: “Se parece a Yoda”. Ante eso, ¿qué hacer?
Lo oclográfico es lo acaecido cuando todo espacio verbal mutó pared de baño público. No hay restricciones: todo puede ser dicho. Unos teclazos y un click y cualquier burrada, insulto, chisme, burla, ha quedado grabada para miles de leedores. En un mundo de micro-mass-medias, la oclografía reditúa. Su Big Bang fueron los e-mails. Los correos electrónicos sirvieron para que millones de personas retomaran la escritura y eso fue fabuloso, pero también para que cualquiera se sintiera con derecho —ya diestro en el click presto— a hacerle saber al mundo (y no sólo a su lista de correos) lo que opina. Entre los e-mails y la oclografía actual mediaron, por supuesto, los forwards. (¡La Segunda Venida del Kitsch!)
Y antes de todos estos géneros escritos demagógicos, la primera aparición de gente diciendo sandeces por largo tiempo en el espacio público masivo fueron ¡los malditos talk shows! ¡La culpa la tuvo Geraldo!
Después de que los talk shows y, obvio, las tribunas radiales populistas, dieron permiso para exhibir ante miles la ignorancia, prejuicios, insultos, gatuperios, de cualquiera que tuviera el micrófono, con la llegada del internet y el acceso a la autopublicación instantánea, la bomba estalló. El prestigio de la escritura será destruido por la oclografía.
sábado, 4 de agosto de 2007
Slam, poesía y perfomance

por Lilian Fernández Hall*
Muchos de los actuales poetas de Suecia han surgido y tienen aún contactos con la llamada “Poesía en Voz Alta”, “Poesía Slam” o “Palabra Hablada”, modalidad poética que ha tenido gran repercusión en los países nórdicos. La Poesía Slam (Poetry Slam) es una forma de presentar poesía que fue iniciada en 1986 por el poeta norteamericano Marc Smith (http://www.slampapi.com/). La idea de Smith, que surgió con la finalidad de entretener a los parroquianos del club de Jazz “The Green Mill” de Chicago, fue la de poner en escena una especie de competición poética, donde los mismos autores realizarían una lectura o recitación de sus textos que sería evaluada, a través de un sistema de puntos, por miembros de un jurado seleccionado al azar entre el público presente durante el evento. Los poetas participantes contaban con tres minutos para leer/recitar sus textos y el premio fue inicialmente una suma de dinero. El término “Poetry Slam” refiere a los torneos Grand Slam deportivos, y la iniciativa de Marc Smith (aficionado al béisbol y el boxeo) surgió para dar un poco de vida a los aburridos recitales tradicionales de poesía, donde muchos autores leían mecánicamente sus textos sin crear ningún tipo de contacto con el público presente. La jerga deportiva no se limitó a la denominación de esta forma de perfomance, sino que se utilizó también para denominar a los jurados (“judges”) y al lapso de tiempo estipulado para transmitir los textos: “rounds” de tres minutos, al igual que los del boxeo.
Esta modalidad de poesía “live” o Poesía Viva fue creciendo y haciéndose cada vez más popular hasta alcanzar un amplio desarrollo en todo el territorio de los Estados Unidos durante los años noventa. 1990 fue justamente el año en que se llevó a cabo el primer campeonato norteamericano de Poesía Hablada. Los certámenes de Poesía Slam presentaban muchas ventajas con respecto a los tradicionales recitales de poesía: por un lado, una revitalización de la tradición oral, donde la comunicación y el contacto directo con el público es fundamental; pero además abría las puertas a muchos jóvenes procedentes del mundo del punk, el hiphop y la música de rock, para los cuales los concursos de Poesía Slam significaron la posibilidad de darse a conocer y de dedicarse a la poesía sin tener necesariamente que canalizar sus textos como letras de canciones. Para muchas personas, jóvenes y no tanto, que soñaban con una perfomance sobre la escena, fueron los Poetry Slam el espacio propicio para desarrollar sus talentos y muchas personas interesadas por la poesía, pero que quizás veían a esta forma de expresión como algo destinado a un público reducido, elitista o demasiado intelectual para su gusto, encontraron en estos eventos un espacio alternativo a los foros académicos. Los lugares físicos donde se desarrollaron los Poetry Slam fueron variados desde un principio: bares, cafeterías, sótanos de iglesias, locales de distinto tipo; y el público participante era inusualmente activo: por medio de aplausos, silbidos, abucheos o vítores, demostraba claramente su dinamismo y su influencia en el desarrollo del espectáculo.
Y éste fue otro de los aspectos revolucionarios de los espectáculos de Poesía Slam: la inclusión no sólo de un nuevo grupo de poetas, sino también un nuevo tipo de público, distinto al tradicional y reducido público lector de poesía. Aquí la poesía se transformó en algo vital, dinámico, apasionado, inmediato, que ofrecía a los oyentes un papel protagónico y que atrajo grupos que tradicionalmente no se sentían ligados a la poesía. Muchos han interpretado -con una suerte de ingenuidad política- el espíritu popular y comunitario de los Slam como una expresión artística de la clase trabajadora, afirmando que aunque un poeta escribiera incorrectamente desde el punto de vista gramatical, o con faltas de ortografía, podía igualmente ser exitoso en un certamen de Poesía Slam. Marc Smith decía, sin embargo, que el éxito se debía a que el Slam reunía el arte interpretativo con el poético, y que a esta perfomance se le agregaba la emoción y el nervio de toda competición. Para diferenciarlo de otro tipo de actuación, ya sea teatral o musical, en los Slams de poesía no se permitió el uso de acompañamiento musical ni de ningún vestuario o accesorio adicional. Tampoco se permitió cantar los textos sino sólo su transmisión hablada. El poeta debería encontrarse con su público solamente con un micrófono de por medio, y así crear un atmósfera propicia, en solamente tres minutos.
Los críticos de la Poesía Slam afirman que este tipo de interpretación favorece a los creadores poseedores de un fuerte carisma personal y que en la evaluación de los textos se premia más al “espectáculo” de transmisión de los textos que a la calidad literaria de los mismos. Por su parte, los defensores de esta forma de comunicar poesía aducen que esta modalidad ha logrado interesar a muchas más personas que las formas tradicionales de transmisión de poesía (presentaciones de libros, recitales) y que es liberador el hecho de que personas comunes y corrientes puedan ejercer de “jurados” de las competiciones de Slam Poetry. Los concursos de Poesía Slam se han propagado con éxito en muchos países de Europa, Asia y América Latina, donde esta modalidad poética sigue muy viva. Desde hace unos años, se realiza en México, por ejemplo, el festival de la UNAM llamado “Poesía en Voz Alta”, que retoma claramente las raíces de los Slam norteamericanos, y recientemente (marzo del 2007) se realizó el Primer Slam de Poesía de México en la taberna Red Fly de la Colonia Roma.
Poetry Slam en Suecia
El poeta sueco Erkki Lappalainen fue quien introdujo la poesía escénica o Poesía Slam en Suecia en 1995. En 1992, mientras realizaba una gira por los Estados Unidos -visitando Nueva York, Boston, Cleveland y San Francisco- Lappalainen entró en contacto con Marc Smith, y luego de una perfomance en el ya legendario The Green Mill en Chicago, ante un salón colmado, el poeta sueco prometió a Smith traer a Suecia las competiciones de Poesía Slam. En 1993, se fundó en San Francisco la IOPP (International Organization of Performing Poets), y Erkki Lappalainen fue elegido como su primer presidente.
En julio de 1995, e impulsado por Lappalainen, se realizó el Primer Campeonato Nacional de Poesía Slam en Suecia, en las afueras de la ciudad de Falkenberg. Compitieron doce poetas jóvenes, entre los que se contaban desde principiantes hasta nombres reconocidos. Ganador resultó el poeta Bob Hansson, quien luego viajaría a los Estados Unidos para participar del Campeonato Abierto de Ann Arbour en Michigan. Ya el año siguiente, en el concurso realizado en la localidad multicultural de Rinkeby, el certamen de Poesía Slam había cobrado renombre y la participación fue mucho más nutrida, contándose también con amplia cobertura de parte de los periódicos, la radio y la televisión sueca. En 1997, el campeonato sueco se realizó en Estocolmo, y la poeta suecofinlandesa Solja Krapu resultó ganadora. En el 98, Suecia celebra la llamada Primera Olimpíada Poética, con la participación de poetas de varias partes del mundo, de la cual sale triunfador el americano Gary Mex Glazner. Desde entonces y hasta la fecha, los campeonatos nacionales de Poesía Slam se realizan anualmente en distintas ciudades de Suecia, donde se puede concursar de manera individual o en grupo, en equipos de entre 3 y 5 personas. Las reglas son las mismas que ideara Marc Smith: un “round” de tres minutos y tres personas seleccionadas de entre el público como jueces. También se utiliza la modalidad del “duelo”, donde dos poetas “compiten” entre sí y el que obtiene más puntos continúa en el certamen. La modalidad de Poesía Slam, también llamada Spoken Word (Palabra Hablada) o, en sueco, Estradpoesi (Poesía de Escenario), ha dado origen a la formación de numerosos grupos de poetas Slam, festivales de Poesía Hablada, antologías de poetas Slam, grabación de discos y hasta un manual de reglas de las competiciones o Poetry Slam. Muchos de los actuales jóvenes talentos de la poesía sueca han iniciado su carrera como Poetas Slam. El campeonato del 2008 se realizará en la ciudad de Halmstad entre el 20 de abril y el 3 de mayo de este año. Los organizadores y poetas encargados del Poetry Slam en Suecia suelen, sin embargo, hacerse eco de la famosa frase del maestro del Slam norteamericano Alan Wolf: “el punto no es el puntaje; el punto es la poesía”.
Solja Krapu, Bob Hansson y Daniel Boyacioglu son tres poetas muy activos en la vida literaria de Suecia y su labor poética ha estado estrechamente ligada a los Poetry Slam. Estos escritores, nacidos respectivamente en 1960, 1970 y 1981, demuestran la amplitud y la vigencia de este movimiento poético en el país nórdico. Dos hombres y una mujer, de distintas edades, de distintas procedencias y residentes en distintos puntos del país.
Paréntesis
no estábamos de acuerdo
no les parecía que yo viajara
nadie dándome la bienvenida
por qué me la darían
yo no me consideraría en destino
compañeros de viaje
que no hacen el mismo viaje
sonríen y yo les sonrío de vuelta
ni siquiera cuando compro café
me quito los audífonos
puesto que sé lo que cuesta
por cada mentira adquirida
consigue algo a que llamar verdad
el tiempo una invención
pero el viaje verdadero
en todo caso el vivido
nadie dándome la bienvenida
por qué me la darían
yo no me consideraría en casa
Daniel Boyacioglu (Estocolmo, 1981)
Estocolmo, W&W, 2004. Versión al español de Lilian Fernández Hall
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*Lilian Fernández Hall. Bibliotecaria, traductora y cronista argentina residente en Suecia. Egresada de la carrera de Letras de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. Colabora en diversas publicaciones, impresas y digitales, de América Latina y de Europa. Corresponsal en Suecia del Expreso Latino de Roma. Trabaja actualmente en una biblioteca pública con especialidad en literaturas extranjeras y coordina un círculo de lecturas en español en el Instituto Cervantes de Estocolmo.



