Advertencia
jueves, 2 de febrero de 2012
Se inaugura “Galería de Arte Municipal” en Tuxtla
miércoles, 21 de mayo de 2008
tapete lúdico
viernes, 16 de noviembre de 2007
encuentro de roler@s EL TENDEDERO
miércoles, 7 de noviembre de 2007
ejercicio dadá no. 27

es este lugar lleno de cosas
la costra que no cae
mi pantalón de mezclilla rasgado
las cuerdas rotas de mi guitarra
el vaivén enervado de las palomas
el hedor a ciudad
son veinte varos en la bolsa
el acorde de mi vida haciendo eco por última vez
la noche tibia
la barda sola
el carnal haciendo buches con petróleo
el vientre excitante de un maniquí
es el refuego
la vecindad
el alboroto
la niña mugrosa
tu voz cayendo desde la ventana
la esquina sin luz
la niña mugrosa
el colectivo que no pasa
el colectivo que pasa a rompemadre
la razzia
el lodo bajo mis tenis
la llovizna que hay en tus ojos
eso con facha de nada
y que no dejamos de buscar
tu forma de mirar al cielo
tu forma de mirar al cielo
el mar
una nube
el amor
lunes, 22 de octubre de 2007
macarena bar
foto: jesús hernandez/ acústico en vivosábado, 20 de octubre de 2007
émula #21

martes, 16 de octubre de 2007
fanzine: claustrofobia mental
SECCIONES: crítica-editorial, poemas, luchas sociales, autogestión. CITA: Cómo quieres que el Estado resuelva los problemas si el problema es el Estado
DATO: en sus momentos más hostiles cuenta ANTITODO que subía a la asotea a tirar pedradas a los policías que rondaban por su colonia (no lo intente en casa)
MATERIALES: papel bond t/carta, word, punkrock, amor y rabia
IMPRESIÓN: fotocopias.
domingo, 14 de octubre de 2007
émula #20

martes, 9 de octubre de 2007
paréntesis
foto: jesús hernández/ acústico en vivo¡Buuuuuuuuu!
"ven"/foto: lluviano lo hacemos por chiste refinado, nunca por neurastenia,
sino por tu candor de virgen desvestida.
-Efraín Huerta
El abuso de la palabra civilidad incluye una selección de medios obligados a hacer una sola copia de las elecciones y pasársela, como si fueran sus últimas palabras, a otro voraz interlocutor. Minoría númerosa la de los electores, que como espectadores en una visita guiada al zoológico son llevados de la mano al festín en la jaula de los monos. De alguna u otra forma el comunicólogo tiene que hacer visible a los candidatos en su repetición infinita y correspondiente a los decorados del lenguaje mediático.
Todo un abuso, sin duda, del Chiapas Solidario que recurre a la servidumbre de siempre: periodistas agrícolas urgidos por no morder la mano del amo, por hacer de todo ejercicio de crítica conjura y ataduras, por revertir oportunamente la farsa y hacerla pasar como una serie de novedosas asociaciones democráticas.
Si la "civilidad" engloba en un sólo proceso a individuos, pueblos, estados y grupos sociales, ésta misma desconoce todas las fases que intervienen en el mecanismo para aproximarnos a una mínima idea de democracia que haga posible otras formas que también nos permitan involucrarnos sin ver al gobernador en turno como rey.
En consecuencia la incontinencia verbal del Sistema de Radio y Televisión supone definir roles sociales de cada individuo de acuerdo a sus intereses y necesidades, y proyectando como bien social y común la imposición.
Formados por segundas y terceras nupcias con el Instituto Estatal Electoral, las elecciones se relexionan entre la apariencia, la zancadilla y la manipulación.
Por eso con Juan Sabines Guerrero los enanos no dejan de crecer.
¡Buuuuuuuuu!
martes, 2 de octubre de 2007
graffiti
foto: jesús hernández/ acústico en vivonecesita una caricia
no un trabajo
ni un toque
ni un varo
una caricia
un haz de amor
bien puesto en el lomo
en el vientre
o en el corazón si se puede
una caricia neta
prolongada
que borre la cicatriz
que me tatuó el mundo
y que hace retorcerme
en días asoleados
como este
una caricia chidita
radiante
acá
erótica
y que sea de una mujer bien bonita
montada en una mariposa
de tetas pequeñas
y perpetua mirada noble
digo
si se puede
COMUNICACIÓN, DEMOCRACIA Y MEDIOS
foto: jesús hernández/ acústico en vivoSiempre he vivido como si fuera interminable. Quiero decir que destruyo
y rehago todo continuamente. Jamás he pensado que puedo terminar
loco o suicida. Tal vez es el hábito de no cultivar, no guardar, no prever.
-Pedro Juan Gutiérrez.
Siempre basada en algún tipo de violencia la sociabilidad de sus integrantes se da en sus contradicciones y antagonismos donde, como supuestos culpables de un crimen, se crea un país “multicultural” como el nuestro.
Esa repetición de desasosiegos –con sus escaramuzas de historia y antropología- restaura los fragmentos dispersos en un exceso de racionalidad democrática que implica hasta la vida misma.
Si toda democracia comprende mediaciones, nada mejor que un periodismo que compense el interminable andar de propuestas con su pretenciosa imagen “de verdad y justicia”. Y como toda fuente de trabajo se remite a un salvavidas a escala, desde ahí se escribe a los otros como la única forma de vernos (se deja de ser pobre para ser realmente miserable).
En efecto, la verdad en términos de democracia es lo más parecido a un sádico, y cuyos vouyeristas terminan por sofocar con la tinta y la cámara el poco oxígeno de un espacio cerrado que creemos es un país (que por cierto duplica, triplica por segundo nuevas fronteras).
domingo, 30 de septiembre de 2007
émula #18
Esta semana fue distinta como todas, problemas y reconciliaciones. Lo bueno es que hemos, con jesús, de pegar en las calles fanzines de a deveras. Estén pendientes. Ah, esto es el vínculo a todo lo publicado en la semana 18 (perdonen lo mal trovado, pero es que apenas regreso de una fiesta)sábado, 29 de septiembre de 2007
hace tiempo que no veo una máscara aterradora
fotos: martín vargas/ omóplato de bueyviernes, 21 de septiembre de 2007
un poquito de amor no daña a nadie
arrastro mis pies por lo que queda de esta noche. el panorama neónico se ríe en mi cara. jetas de políticos varios cuelgan invencibles en lo alto de los postes. viajo sin rumbo. entre tanta basura con que atiborran las avenidas cada año electoral. la suela de mis tenis raspa chiclosa el chapopote. me tambaleo. tus brazos están más lejos que de costumbre. hoy no es mi día . pero aguanto vara. el sopor va incrustándose en mi piel. la lluvia cae vehemente. el viento escupe lo que queda de mí. se moja el poema que hace rato te inventé y que cargo en la bolsa izquierda de mi camisa a cuadros.

2
3
lo que quiero es llegar al mar esta misma madrugada. como ave sorprendiendo las olas. como rastafari decidido a asir el cielo con su humo. como dios con su mujer olvidados de sus traviesos y jodelones hijos. esta vez el mar puede ser un bar. o un burdel. o la mirada de un camello. o las venas de otro planeta. avanzo underground. soy la metáfora de un poeta beat que amenaza con derribar el gran muro. el sistema decadente y atroz se resiste. pero resiste también mis ojos. la sangre de mis palabras. la risa de los amigos. mi mano empuñada. la mirada encendida de niños sin padres. la calle, aún larga, recoge el ruido de mis pasos.

4
abro los ojos y la ciudad se ve lejana. se retuerce envuelta en vaho. eyacula caos. allá quedó. a la deriva. con su desorden. y su catarsis. y sus ciénegas. y sus bribones y embusteros colgados de los postes. incendiándose. y yo aquí viendo salir el sol. amaneciendo. bañándome con el rocío de tus pechos. amarrado al oleaje de tus caderas. a la caída infinita de tus pies. nadando en un cunnilingus acelerado. ahogado en tu sal vaginal. recostado en la playa más chingona del mundo. esta vez el mar no es un lugar a la distancia. eres tú entre las sábanas de un hotel marginal. el ventilador no deja de dar vueltas. entonces, pongo a secar mi poema.
jueves, 20 de septiembre de 2007
encartonando cocodrilos
CITA:

El cocodrilo arranca con los dientes
-como si fuera una mano gigantesca-
el signo perentorio del unicornio en el poema.
El cocodrilo en su respiración más honda
deja caer la tarde, y en su laberinto de huesos
el silencio se llena de hojas amarillas y muertas.
El cocodrilo nos congela,
duerme con nosotros desde niños,
es un páramo de monedas de plata.
El cocodrilo, dicen, se comió a la abuela...
... desde entonces el chipichipi,
gaviotas que al despertar son letras.

MATERIALES: papel doble tabloide, inDesing, libros y rock.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
letramorfosíntesis
lectores · amig@s · revisores · crític@s · detractores · extraviad@s · etcétera...
- palíndromos: frase que se lee igual hacia adelante que hacia atrás: "Sé verlas al revés" -Diego Vidal)
- microficciones: frases que equivalen a cuentos: " Eres una figura de su sueño. Si se despertara ese Rey te apagarías como una vela". -Lewis Carroll
- poemínimosos: nombre impuesto por Efraín Huerta -es feo- pero se trata de poemas breves: "quien/pecho/abarca/loco/aprieta" -Mario Benedetti
"laberinto para la paz" de eneko (click: img: link)
Si tu texto no coincide con alguna de las "Categorías" no importa, el único requisito es que sea breve. NO ES UN CONCURSO, la idea es darles formato, imprimirlos y repartirlos fuera de este gacho mundo virtual (para ese acto también se abrirá una convocatoria).
CoN CaLmA keno HaY PRiSa (no tanta)
Envíos, dudas, comentarios, etc: al pie de esta invitación o a emulafanzine@gmail.com
martes, 18 de septiembre de 2007
gadget: manita
15 de septiembre 2003
Caminas por la Calle Central tropezando con los adoquines chuecos, Juan Sabines -piensas- no imaginó que este camino sería tan duro. ¿Juan Sabines? Repites en voz alta, pero si acabas de verlo en una lona colgando de un poste, ¡con los colores de la bandera! Después reflexionarás sobre el Eterno Retorno.
Hay pocas personas, aún no llegas al parque, pero definitivamente hay pocas personas. Cruzas el mercado, caminas sobre un dinosaurio que acaba de salir del pantano, cuidas de no salpicar y de no ser salpicado.
Desde la primera-sur hay policías recargados en brandales blancos. Los polis dejan pasar sin problemas a “la gente del grito”, pero si “la gente del grito” es “sospechosa”, les revisan todo. Normalemente serías sospechoso, pero te acabas de bañar y tu credencial de universidad aún es vigente, no te preocupas.
Te divierte la idea de cargar una bomba en la mochila. Dices buenas noches. Cruzas la valla y no vas directo a los esquites. Ves a todas partes; observas -por última vez- el centro de Tuxtla Gutiérrez, antes de la imaginaria explosión:
Las nubes descansan en los cerros: duermen y son una manada de elefantes. Desde los triciclos estacionados en diagonal, los vendedores se pierden en la bruma del maíz. Las personas se mueven despacio, la luz se concentra frente a Palacio de Gobierno,
los charcos negros vibran; arriba: papelitos verdes, blancos, rojos. La Catedral muestra con orgullo una lona con el retrato de Miguel Hidalgo. El Congreso con las luces rojas es un burdel enorme. Esperas un momento. Te preparas: ya eres un hombre bomba. Pasa un rato. Sientes que ya no es emocionante imaginar que el parquecito se levanta en pedazos y que una línea morada parte 10 metros a la redonda –quizá menos. Estás aburrido.Estadísticamente (5 de 5) nadie de tus conocidos fue “al grito”, todos “pasaban”. Aunque luego los encuentres distraídos a una cuadra de Palacio. Cuánta vergüenza. La voz oficial siempre tan oficial anuncia el inicio de la celebración. Te acercas debajo del graderío metálico que escurre óxido y lodo de zapatos, puedes ver al Gobernador y sus pajes, también la escolta del Ejército Mexicano, y sí, son los mismos que escuchaban backstreet boy´s en sus camiones (te sorprendió la “rara” recreación estética de los militares pero, sobre todo, el rating de los grupos-pop-juveniles-gringos a la Zona Militar N. 7).
Aunque el acto es curioso, dirías ridículo, casi nadie se ríe. Tú tampoco quieres hacerlo, recurres a tu nacionalismo ortodoxo y mal comprendido. Ves los colores de la bandera, las luces, escuchas el tono del discurso que no cambia sólo que esta vez el Himno cumple 150 años. Pero un diablillo dentro de la cabeza te dice: México no existe, mexiconoexiste, mé-xi-co-no-exis-te. El clarín silencia al auditorio; con su “bélico acento” te hace apretar los dientes, piensas en la guerra, CNN informó que hoy murieron 47 irakíes, seguramente fueron más.
ArtilleríaQue viva. Que viva. Caminas entre la multitud cada vez más densa (después de la “ceremonia” vienen los Temerarios). Suena simbólicamente la campana de la independencia. Te diriges a la Catedral porque sabes que desde el kiosco-sur detonarán los fuegos de artificio. Esperas que la voz oficial invite al público a disfrutar del espectáculo.
Estás a 15 metros de los tambos negros que explotan, sientes el zumbido, esa chispa que avanza y avanza y ¡madres!: el rugido, las luces en bolas que se expanden, rojas, verdes, moradas. Serpientes, estrellas enanas. La expectación… más retumbos y luces. Piensas que talvez la independencia real genera ese júbilo entre la garganta y el pecho.
Termina el artificio y las personas dejan de ver el cielo. Te quedas un momento porque te gusta el olor a pólvora y ves cómo los técnicos detonan manualmente (con cigarros) las cargas dormidas en los tambos. Sabes que en un momento Los Temerarios iniciarán el concierto por lo tanto, es el momento de largarte a casa.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Pinche Juan
Muy cabrón él nos hizo esperar más de dos horas. Ya nos habían dicho que esa era su costumbre, hacer esperar a la gente. Pero decidimos contratarnos porque nos cobraba la mitad, una ganga, de lo que nos cobraban los demás. Que si el camión estaba muy viejo, que si nos tardaríamos más en llegar, que si mejor nos callábamos y aflojábamos la paga. La lana que nos ahorramos sirvió, eso sí, para comprar cerveza. ¡Uff, sacrificios!
Una hora y el muy hijo de la chingada no llegaba. Sin moscas que espantar, pero con la hielera hasta la madre, nos pusimos a pistear. Las viejas lo vieron primero con cierto desdén, después se encabronaron. ¿De qué sirve viajar bolos? El pisto a la vez nos ponía alegres y a la vez nos encorajinaba porque no llegaba el chofer, el pinche Juan. Todos comenzamos a cantar en coro aquella rolita de los Tacubos, esa del pinche Juan, que no seas tan punk, pinche Juan, mecae.
El pinche Juan llegó a la media hielera vacía, con su mujer a cuestas. Ambos, o sea los dos, nos saludaron de mano, él, y ella de besito. ¡Buena vieja! El pinche Juan ni siquiera se disculpó, pero su mujer, uff, su mujer.
En fin, que bien encanijados nos subimos al autobús. Ya pedo, pues, no me cansaba de ver las piernas de la mujer. Ella, desprotegida ante mi mirada, platicaba con el pinche Juan mientras conducía. Embelesado yo, distraída ella. Mi mente, la mente, ya saben cómo es la mente, escenificaba mil cosas sólo con sus piernas.
Pinche Juan, mecae.
¡Qué piernas! Valió la pena esperar.
Caliente que soy, neta, no lo niego, tuve que hacer una parada en el baño para darle en la madre de una vez a la erección.







