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émula es una publicación que heredó algo de fanzine anarko y periódico mural comunista, en un formato de weblog neoliberal. Editado, sufrido y publicado por realidades latinoamericanas alternas. Se actualiza más o menos todos los días.... Noticias · Imágenes · Lecturas · Videos · Web & Software contacto: emulafanzine[a]gmail.com
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sábado, 9 de junio de 2007

a propósito de la "rockola coca-cola"

Fue una tarde larga: lu, ha-ash, motel, belinda; conferencias, 5 minutos para hacer fotos, público post-infantil, canciones que definitivamente habíamos escuchado en la radio…

Nos ha costado -sobre todo paciencia- comprender que el mundo es así de raro; que aunque suponemos intenciones perversas-egoístas-culeras de las empresas que se inmiscuyen en la cultura y en los medios que la difunden, no es responsabilidad suya que una chica –por ejemplo- junte tapa-roscas, espere su turno en una fila de cientos, permanezca de pie bajo sol y lluvia, aguante empujones y grite y grite durante la presentación de algún cantante pop.

Por encima de las intenciones de un producto de cola que se entromete en algo tan íntimo como la música de cada uno, y de las campañas de repetición con carácter de hipnosis (que fijan la atención a fuerza de invadir el ambiente con ritmos y frases sencillas, como el movimiento pendular de una cadena y la voz que dicta: “duerme”); por encima de todo eso, existe la voluntad de la chica –sigue el ejemplo- por atender esos llamados, pero ¿por qué? Es cierto que desde otras perspectivas pueden subestimarse los motivos de una quinceañera para ir al concierto de Belinda, pero si reflexionamos (alguna vez quisimos caminar hasta Guatemala para escuchar a los Héroes del Silencio) descubrimos que en el fondo lo que nos mueve es la búsqueda de éxtasis, de quitarnos el dolor de todos los días y vivir eternamente aunque sea un ratito.

Si las empresas de refrescos y difusión no lo saben y sólo administran las ganancias, no pasará mucho tiempo para que veamos a la chica-de-las-taparoscas-de-la-fila-y-de-los-gritos, buscando otras formas –menos fugases- para aliviar su dolor. Pero si las empresas de refrescos y difusión lo saben y hacen todo lo posible por ser la única opción, (lo que comprobaría que son perversos, egoístas, culeros) entonces, si la chica-que-aguata-empujones, ¡no pelea!, morirá en la esclavitud.
-alberto m. vargas

martes, 5 de junio de 2007

marcas 0000001

Calbalgo sobre sueños, innecesarios y rotos/prisionero iluso, de esta selva cotidiana./ Y como hoja seca, que vaga en el viento,/vuelo imaginario, sobre historias de concreto./Navego en el mar, de las cosas exactas, /fui enclavado en momentos, de semánticas gastadas./ Y cual si fuera una nube, esculpida sobre el cielo, /dibujo insatisfecho, mis huellas sobre el invierno. /Ya que yo, no tengo tiempo de cambiar mi vida, la maquina me ha vuelto una sombra borrosa./Y aun que soy la misma tuerca que han negado tus ojos/se que aun tengo tiempo para atrancar en un puerto. /Camino automático, en una alfombra de estatus, /masticando en mi mente, las verdades mas sabias/Y como lobo salvaje, que ha perdido su camino, /he llenado mis bolsillos, con escombros del destino/Sabes muy bien, manejo implacable, mi nave cibernética, /entre aquel laberinto, de los planetas muertos./Y cual si fuera la espuma, de un anuncio de cerveza, /Una marca me ha vendido ya la forma de mi cabeza./

domingo, 3 de junio de 2007

Homo snacks

Estamos en engorda. La industria alimentaría dispone de las ciudades como corrales interactivos donde los habitantes somos “libres” de elegir qué azúcar o grasa polisaturada es la precisa para ver televisión, hacer la tarea, platicar o, de plano, para continuar el viejo ritual de la gula. Sospecho que nos dirigen al consumo con una estrategia ganadera.
Claro, sería más simple si la industria de los alimentos fuera unitaria: (título del documental) “La crianza del ganado humano”; pero no, la industria es un monstruo de muchas cabezas que compiten por saborearnos; cuando una empresa parece tener el control llega otra y agandalla y así (los mercadólogos nos explican lo bueno de este fenómeno: a mayor cantidad de competidores mayor cantidad de elección: ¡somos más libres! –sí, por-supuesto).
Hoy en el death match: Naturismo vs. Light. Por eso en los anuncios hablan de salud (miedo a la muerte) y de consumir sin consecuencias (la enfermedad no tiene porqué notarse), en esa inercia de consumo también reportan ganancias los productos para adelgazar sin dietas, sin ejercicio, sin voluntad especial. Pero la constante sigue siendo lo procesado: el tremendo y desbordante sabor de una coca-cola-roja bien fría, por ejemplo.
Sin embargo, todo es consumo enajenado, por lo tanto da lo mismo comer pizza que fruta seca; poco a poco perdemos los fundamentos: ahora no sabemos del hambre, sólo del placer; luego no sabremos del placer pero seguiremos comiendo… por tradición.
El rabaño citadino, los homo snacks, nos preparamos para mutar a una subespecie gorda o flaca, pero altamente insalubre, despilfarradora, inútil para la transformación de su medio, por lo tanto conformista y dependiente.
¿Qué van a aprovechar del ganado humano?, fundamentalmente nuestra capacidad para oprimir teclas, gracias al previo adiestramiento con televisores, computadoras, emuladores, celulares; prototipo básico de un robot orgánico. Pero cuando la Robótica nos deje sin trabajo, no faltará el excéntrico que compre nuestra carne en el mercado negro, para tacos; o confeccione abrigos, zapatos, tambores; puede que nos utilicen para experimentos; o tal vez sirvamos de compañía, como gatos. O vaguemos por las calles buscando algo entre la basura.

Los màs buscados